Conversaciones con Joel

En el autobús…

Hoy queremos ir a la piscina, vamos a coger el autobús. En la parada nos encontramos a dos niñas y un niño, amigo de Joel, con su madre. Subimos todos juntos al autobús.

Nada más subir Joel empieza a reírse, le dice a su amigo, “venga vamos a hacer el loco”, se sacude a sí mismo, hace una pedorreta y se tira al suelo… Una señora que está junto a él da un respingo, Joel le ha rozado levemente al caer.  Le he visto muchas veces tirarse al suelo jugando, esto no me sorprende, pero nunca lo había hecho en el autobús. Pido disculpas a la señora. Su amigo se muere de risa, parece que va a intentar hacer lo mismo, pero su madre grita su nombre y él para en seco. Otra señora me mira, mira a Joel y me dice: “Se va a hacer daño…” Yo empiezo a sentirme incómoda. No me preocupa que Joel se haga daño, la verdad. Tiene que ver con lo que imagino que hay detrás de las miradas de la gente y también con que no quiero que moleste a nadie.

Le digo que pare, me pongo detrás de él y le rodeo con mis brazos, no hago fuerza pero le sujeto, no quiero que empuje a nadie más. El sigue riéndose y empieza a echar babas por la boca, algunas se caen al suelo. Yo le doy un pañuelo de papel para que las limpie y lo hace pero sigue babeando. Su amigo y sus hermanas se están riendo a carcajadas y Joel también.  Mi vecina avisa a sus hijos de que si siguen así tendrán que bajarse todos en la siguiente parada e ir andando. Yo vuelvo a decirle a Joel, con calma, que pare y que se guarde sus babas dentro. El sigue riéndose y babeando. Sigue leyendo “En el autobús…”

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TALLERES Y CHARLAS

Talleres Acompañamiento Familiar

Hace poco escuché en una formación relacionada con niños, la frase: “si quieres experimentar el infierno ten hijos y ten la idea de que existe tal cosa como ser un buen padre”. Me reí, me sentí reflejada, creo que mi mayor aprendizaje en lo que llevo de recorrido como madre, ha sido precisamente empezar a cuestionar el rol de “buena madre” que tenía en mi cabeza.

Ahora parto de la idea de que mi hijo y yo estamos aprendiendo juntos cómo es esto de “ser humanos”. Esto me ayuda a mirarle como a un igual, a aceptarle tal y como es y a desapegarme cada vez más de la creencia de que yo sé lo que le conviene y de que es mi función hacer que aprenda, que se dé cuenta… No creo que el venga vacío, trae todo lo que necesita para aprender y lo hace en todo momento, de lo que ve, de lo que oye, de lo que percibe a su alrededor.

Ha llegado un ser humano a mi vida que tiene sentimientos, necesidades, sueños, dones… igual que yo. Y me tomo la maternidad como un viaje en el que los dos aprendemos, nos hacemos de espejo, y crecemos juntos.

Pero lo que quiero compartir con otros padres, en los 5 encuentros que propongo, más allá de mi experiencia en la maternidad, es una herramienta en la que confío: la CNV (Comunicación No Violenta) como ayuda para escucharnos, para expresarnos, para reconectarnos cuando un desencuentro nos separa, para mostrar nuestra autenticidad…

Los modelos de resolución de conflictos que nos han enseñado se apoyan en juicios, en exigencias, en castigos y recompensas. Hemos crecido en ese marco, nos miramos a nosotros y a los demás a través de él y utilizamos con frecuencia una forma destructiva de comunicarnos que nos desconecta de nosotros mismos y de las personas que queremos y que nos genera sufrimiento. Mi propuesta es una invitación a salir de ese marco utilizando como herramienta la Comunicación No Violenta. Para relacionarnos con nuestr@s hij@s con amor y con humor, para disfrutar más de ell@s y con ell@s. Una propuesta para afrontar la resolución de conflictos que prioriza el cuidado de la relación por encima de la consecución de un resultado, con la intención de generar  un espacio familiar en el que a tod@s nos importan las necesidades de tod@s.

Programa:

Lunes, 21 de enero:

Reflexión sobre qué es lo que me aleja de mis hij@s. Presentación del modelo CNV. Ingredientes  para una comunicación que me acerque a ell@s. Espacio para compartir nuestras situaciones personales.

Lunes 4 de febrero:

La escucha como herramienta clave para conectarme con mis hij@s. Cómo escuchar en profundidad, con presencia y aceptación, cómo reflejar lo escuchado para ayudarles a profundizar en sus emociones. Espacio para compartir nuestras situaciones personales.

Lunes 18 de febrero:

Reconocimiento y agradecimiento como alternativas al premio y al “muy bien”. Diálogo y reparación como alternativas al castigo. Espacio para compartir nuestras situaciones personales.

Lunes 4 de marzo:

Pedir sin exigir. Escuchar un no. Decir un no. Espacio para compartir nuestras situaciones personales.

Lunes 18 de marzo:

La expresión de la rabia: Qué hay debajo de la rabia. Cómo puedo transformar mi rabia y expresarla sin hacer daño. Cómo pueo acoger la rabia de mis hij@s.

 

En Xixupika Slow Center  C/ Martín Barua Picaza, Bilbao

Precio por las 5 sesiones: 100 euros. Si vienes con tu pareja, 175 euros los dos. Se requiere un ingreso para reservar la plaza de 25 euros (ES69 1491 0001 21 2006205922, Titular Kontxi Ruiz Aguirre, envía comprobante a kontxi.davinci@gmail.com) y un compromiso de pago de los 5 talleres  incluso si no puedes asistir por alguna causa.

Estos precios contribuyen a mi sostenibilidad para que pueda seguir ofreciendo mi trabajo en adelante. Pero, si te suponen un freno importante y de verdad estás interesada/o en hacer el curso, por favor ponte en contacto conmigo. Confío en que podremos llegar a un acuerdo de beneficio mutuo.

Más información y reservas en: kontxi.davinci@gmail.com

Joel y yo

Necesidades

Acabamos de llegar a casa, Joel dice que quiere hacer una tarjeta de Navidad. Coge un fóleo, lo parte más o menos por la mitad y empieza a dibujar algo que se parece a una rama de un árbol, después empieza a pintar el fondo de negro… Yo me siento con él, me gusta la idea de la tarjeta, quiero hacer una para mi madre. No se me ocurre nada que dibujar… pinto también una rama.

Joel: Ahora quiero poner un búho aquí, lo voy a dibujar, lo recorto y lo pego… ¿Sabes dibujar búhos?

Yo: Pues no se…

Joel: Tranquila, lo copiaremos de aquí.

Y saca una tarjeta que hizo un día en el cole, aparecen 3 buhos sobre una rama. Empieza a copiar uno de ellos en otra hoja. Yo ya estoy copiando otro, me encanta esa tarjeta.

Joel: (está trazando algunas líneas)… Joooo esto es muy difícil, no me saleeeee.

Yo: ¿No te gusta cómo te está quedando?

Joel: Nooooo, ¿me lo haces? Sigue leyendo “Necesidades”

Reflexiones

“Audioempatía al sol”

Estoy en el cole, Joel acaba de subir a su aula con su profesora y sus compañeros de clase. Escucho gritar al profesor del grupo que aun está en el patio, parece enfadado. Una madre a mi lado me dice que ayer también tuvo que gritarles a los niños porque no conseguía que se estuvieran quietos y que hicieran la fila para subir a clase…

Noto que se me acelera el pulso, yo también tengo ganas de gritar y lo hago por dentro: “!Joder! son niños, tienen 6 años, necesitan moverse…”

Y me voy con ganas de llorar. Otro día cualquiera no lo hubiera tomado así, no me habría afectado tanto. Pero hoy es diferente, estoy sensible. Ayer pude visitar una escuelita cercana, un proyecto educativo “alternativo” gestionado por las familias de los niños. Mientras me enseñaban los diferentes espacios podía imaginar a mi hijo moviéndose libremente en aquel lugar, siguiendo sus intereses y sus necesidades, podía imaginarle incluso con ganas de ir al cole, en lugar de escucharle decir lo que escucho a menudo: “quiero que se acabe la semana ya para no tener que aprender más, para no  tener que hacer más fichas”… Sigue leyendo ““Audioempatía al sol””

Conversaciones con Joel

Empieza el Curso

He disfrutado mucho del tiempo que hemos pasado juntos Joel y yo este verano. He tenido la sensación de que se había creado un círculo beneficioso entre los dos. Con conflictos, como siempre, pero con una actitud de tolerancia mutua que ha ayudado a resolverlos con facilidad…

Pero ha empezado el curso y todo es diferente… En realidad creo que él sigue necesitando lo mismo de siempre: jugar, divertirse, atención, cariño, ser tenido en cuenta, poder elegir… El problema es que cuidar de todo esto con el cole de por medio, me resulta más difícil…

Además, yo me siento un poco ansiosa estos días, con la sensación de querer hacer muchas cosas y frustrada por no encontrar todo el tiempo que me gustaría y por no saberme organizar mejor. Lo cierto es que no estoy disfrutando tanto de Joel, noto que cuando estoy con él, estoy pensando en otra cosa, que no estoy presente… Y ya no fluimos como en vacaciones…

Hoy es día de cole, he recogido a Joel a las 12.30, y a las 3 tiene clase otra vez, es el primer día que tiene clase por la tarde. Se ha sentado delante de la tele de amama nada más llegar, y media hora después ha subido a casa y ha encendido el ordenador… Sigue leyendo “Empieza el Curso”

Conversaciones con Joel

Emoticonos…

Joel tiene un pequeño aparato con una ruedita que si la jiras se ve un emoticono nuevo… A veces me mira y me pregunta ¿En qué emoción estás? Y mueve la ruedita y elige un emoticono para mí, y después yo le pido que elija uno para él…

Esta noche, estamos en la habitación tumbados en la cama, tiene el aparato en la mano y me está enseñando los diferentes emotis que hay. Uno de ellos guiña un ojo y muestra una sonrisa… Joel me dice que esa es la cara que pones para atraer a las chicas y que salgan contigo…

Yo le pregunto: ¿Te gustaría salir con chicas?

Joel: No, ni hablar.

Yo: Quizá es pronto, pero puede que un día te pase que te atraiga una chica o un chico, alguien especial con quien te gustaría estar más tiempo…

Joel: Ya me pasa con las chicas…

Yo: ¿Ah si? ¿Y cómo es? ¿Sientes un cosquileo en el estómago?

Joel: Noooo, no quiero salir con ellas, ni casarme ni nada, solo las miro…

Yo: ¿Te gusta mirarlas?

Joel: Siiiiii.

Yo: Entiendo.

Y hay un silencio. Intuyo que Joel ya no me quiere hablar más de “chicas”, aunque a mí me interesa. Me entra un calorcito por dentro al saber que a mi hijo le gusta mirar a las chicas, me parece que se está haciendo muy mayor… Es la primera vez que hablamos de esto, pero me da miedo ser “preguntona” y conseguir con eso que “cierre puertas”… así que cambio de tema.

Yo: Oye, ¿Sabes qué? Hay algo que quiero inventar: los “NECESICONOS”

Joel: ¿Qué es eso?

Yo: Pues unos dibujitos que representan necesidades, igual que los emoticonos representan emociones… Puede que me haga famosa ¿sabes? Aunque con un poco de suerte ya están inventados y alguien está a punto de implantarlos en el móvil…

Joel: ¿Y para qué sirven?

Yo: Muy fácil, la gente suele pensar que cuando se siente mal es culpa de alguien o de algo externo, pero en realidad tiene que ver con algo que le pasa por dentro, sobre todo con que no están cuidadas sus necesidades… ¿lo entiendes?

Joel: No se…

Yo: Pues sería como inventar un lenguaje nuevo para el washapp, por ejemplo, en vez de decir estoy depositphotos_96493834-stock-illustration-vector-annoyed-emoticon porque me ha pegado Pepito, diría: me ha pegado Pepito y yo estoydepositphotos_96493834-stock-illustration-vector-annoyed-emoticon  porque quiero que me traten con … y aquí aparecería un dibujito, un necesicono representando lo que es importante para tí… A ver, ¿Tú qué necesitas?

Joel: Alegría

Yo: Eso es una emoción, ¿Qué te da alegría?

Joel: Pues jugar…

Yo: Justo, jugar o atención o cariño o comprensión o ayuda, respeto, encontrar sentido a lo que haces, o conexión… para mí esta necesidad es especialmente importante…

Joel: Cuando estás conectada estás así, y me enseña un emoticono que sonríe y cuando estás desconectada estás así y me enseña otro enfadado.

Yo: Si, así es…

Joel: ¿Y podré coger de tus montones de dinero?

Yo: ¿Qué montones?

Joel: los que te darán por hacerte famosa…

Yo: Ehhhhh pues no se, pero me ocuparé de que tus necesidades estén cubiertas… (y me río y le guiño un ojo…) Y voy a apagar la luz ya porque creo que ahora necesitas dormir… Muaca…

 

Kontxi Ruiz

Reflexiones

La escuela de mi hijo

Esta semana dos personas me han dicho que echaban de menos las entradas en mi blog. Me ha gustado mucho escuchar esto, y a la vez, he sentido una pequeña opresión en mi pecho, parecida a la que sentía durante el verano cada vez que recordaba el blog y surgían pensamientos del tipo: “deberías escribir algo”, “ya llevas semanas sin escribir”… “tienes que cuidarlo”…

Creé este blog con una intención de contribuir con mis experiencias y mis aprendizajes a la inspiración de otros, también como un trabajo personal de mostrarme y de darme a conocer, para compartir lo que hago, mis proyectos… Me comprometí a hacer entradas cada semana o cada dos…

La autoexigencia ha sido una fiel compañera durante muchos años pero precisamente gracias a este camino que estoy recorriendo ya soy capaz de identificarla cuando surge. La acojo, la doy las gracias porque sé que su intención es ayudarme con mi necesidad de contribuir, y más en profundo, de ser valorada… pero la digo que ya no quiero funcionar así en mi vida. Que quiero hacer cada vez más las cosas con gusto y disfrute, por elección… Así que comparto ahora que mi deseo es seguir escribiendo en este blog, pero quiero hacerlo sin un compromiso temporal, simplemente cuando confluyan dos circunstancias: una es que tenga algo vivo para compartir y otra que tenga el tiempo y la energía necesarias para hacerlo con gusto, con disfrute, como un regalo a mí misma y a quien valore su lectura… Sigue leyendo “La escuela de mi hijo”