Reflexiones

“Audioempatía al sol”

Estoy en el cole, Joel acaba de subir a su aula con su profesora y sus compañeros de clase. Escucho gritar al profesor del grupo que aun está en el patio, parece enfadado. Una madre a mi lado me dice que ayer también tuvo que gritarles a los niños porque no conseguía que se estuvieran quietos y que hicieran la fila para subir a clase…

Noto que se me acelera el pulso, yo también tengo ganas de gritar y lo hago por dentro: “!Joder! son niños, tienen 6 años, necesitan moverse…”

Y me voy con ganas de llorar. Otro día cualquiera no lo hubiera tomado así, no me habría afectado tanto. Pero hoy es diferente, estoy sensible. Ayer pude visitar una escuelita cercana, un proyecto educativo “alternativo” gestionado por las familias de los niños. Mientras me enseñaban los diferentes espacios podía imaginar a mi hijo moviéndose libremente en aquel lugar, siguiendo sus intereses y sus necesidades, podía imaginarle incluso con ganas de ir al cole, en lugar de escucharle decir lo que escucho a menudo: “quiero que se acabe la semana ya para no tener que aprender más, para no  tener que hacer más fichas”… Sigue leyendo ““Audioempatía al sol””

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Reflexiones

La escuela de mi hijo

Esta semana dos personas me han dicho que echaban de menos las entradas en mi blog. Me ha gustado mucho escuchar esto, y a la vez, he sentido una pequeña opresión en mi pecho, parecida a la que sentía durante el verano cada vez que recordaba el blog y surgían pensamientos del tipo: “deberías escribir algo”, “ya llevas semanas sin escribir”… “tienes que cuidarlo”…

Creé este blog con una intención de contribuir con mis experiencias y mis aprendizajes a la inspiración de otros, también como un trabajo personal de mostrarme y de darme a conocer, para compartir lo que hago, mis proyectos… Me comprometí a hacer entradas cada semana o cada dos…

La autoexigencia ha sido una fiel compañera durante muchos años pero precisamente gracias a este camino que estoy recorriendo ya soy capaz de identificarla cuando surge. La acojo, la doy las gracias porque sé que su intención es ayudarme con mi necesidad de contribuir, y más en profundo, de ser valorada… pero la digo que ya no quiero funcionar así en mi vida. Que quiero hacer cada vez más las cosas con gusto y disfrute, por elección… Así que comparto ahora que mi deseo es seguir escribiendo en este blog, pero quiero hacerlo sin un compromiso temporal, simplemente cuando confluyan dos circunstancias: una es que tenga algo vivo para compartir y otra que tenga el tiempo y la energía necesarias para hacerlo con gusto, con disfrute, como un regalo a mí misma y a quien valore su lectura… Sigue leyendo “La escuela de mi hijo”